Reseña Realizada Por Lester Lastiri
Película estadounidense de acción y comedia negra, protagonizada por Bill Skarsgard (Boy), Famke Janssen (Hilda Van Der Koy), entre otros, dirigida por Moritz Mohr.
Se ha implantado en el mundo un régimen totalitario para mantener el control y la seguridad en la sociedad, manejado básicamente por la familia Van Der Koy y con Hilda a la cabeza. Cada año arrestan a delincuentes menores que son ejecutados públicamente en un programa de televisión para recordarles que su libertad está condicionada a la obediencia al régimen, esto le ocurre a Boy junto con su hermana Mina y su madre.
Los dos menores escapan para tener vidas diferentes, ella como parte del equipo de seguridad de Hilda y él, cooptado por un ser llamado El Chamán, quien se vuelve su guía y maestro, convirtiéndolo en un guerrero con el único fin de acabar con este sistema y con Hilda. Gran parte de su vida la pasa en la jungla, soportando entrenamientos físicos y mentales durísimos, enfocado en su objetivo final. Es sordomudo, por lo que le resulta más difícil entender y comunicarse con las demás personas, pero logra adoptar una voz similar a la del videojuego favorito de su infancia y a leer los labios.
Justo un día antes del programa, harto de ver cómo se llevan a más personas para su ejecución, decide activarse y empezar a lograr su objetivo, acaba con un batallón de guardias pero es capturado por Mina, quien lo reconoce y lo lleva al estudio de grabación para su ejecución con la mismísima Hilda. Logra escapar con algo de ayuda y forma un peculiar equipo con otros dos prisioneros, y traman el plan para llegar a la mansión de los Van Der Koy y finalizar su trabajo.
Después de varias peleas y muertos llegan al búnker donde se ocultan, sólo para descubrir un pasado opuesto a lo que Boy creció, y un duelo final contra el sistema y El Chamán, buscando sobrevivir junto a su hermana.
Película hilarante, llena de acción, sangre y con un humor ácido presente sobre todo en la primera parte, es una apuesta del estilo de los comics negros y video juegos como Mortal Kombat o Street Fighter. La voz de Boy le agrega ese sarcasmo y comicidad sin caer en lo absurdo, al final se vuelve más densa la trama, pero aún así queda una excelente opción de entretenimiento y emoción con final feliz.