Reseña Realizada Por Arturo Santillan
Florentino Pérez es una persona adinerada que busca dejar un legado de su vida haciendo una de las mejores películas con los más grandes de la industria cinematográfica. Para ello contrata a Lola (Penélope Cruz) quien será la directora de dicho proyecto; ésta será la responsable de trabajar con el agua y el aceite que representan Iván (Oscar Martínez) y Félix (Antonio Banderas) quienes son los artistas del momento.
Los tres pondrán a prueba su talento, su ego y la forma de entender lo que conlleva ser artista.
Esa es la premisa de la película y no hay otra mejor para justificar lo hilarantes que pueden llegar a ser las acciones de estos tres personajes, haciendo una autocrítica a su profesión; todo esto comenzando por la dupla que tanto me gustó, tal como la de Penélope Cruz y Antonio Banderas que se aventuran a hacer personajes que llevan un ritmo cómico, preciso y para nada exagerado, digamos que están en su punto exacto. Esto sin demeritar a un experimentado Óscar Martínez.
Aunado a estos tres nombres, que hacen un trabajo de reconocerse, está la simpleza del entorno que nos permite apreciar bellas escenas, y más allá de eso, nos permite enfocarnos en las situaciones que simulan el proceso creativo para hacer una película.
Finalizo diciendo que entiendo porqué esta película fue aplaudida en el Festival de Cine de Venecia, y es una película que nos hará pasar un buen rato ya que sale del molde que hemos visto últimamente y evita bromas fuera de lugar, aunque ciertamente al final sus casi dos horas no logran desencadenar de la misma manera con la que transcurre.
En cines este 24 de marzo.
4/5